La plataforma ecologista alerta del impacto de la nueva central proyectada en el norte de Palencia, que sumaría casi 300.000 paneles y más de 240 hectáreas ocupadas, e insta a ayuntamientos y juntas vecinales a denegar los permisos necesarios
La Mesa Eólica Montaña Palentina ha hecho un llamamiento urgente a ciudadanos e instituciones para que presenten alegaciones contra la nueva central solar ‘Cillamayor Bensolar’, promovida por Bembros Solar Fotovoltaica y proyectada en el norte de Palencia. El plazo concluye este martes.
Según la plataforma, esta nueva instalación se sumaría a otras tres ya presentadas en la misma zona, alcanzando un total de 294.571 paneles fotovoltaicos que ocuparían más de 240 hectáreas —el equivalente a unos 370 campos de fútbol reglamentarios—, además de líneas de alta tensión y una nueva estación transformadora de grandes dimensiones en las cercanías de Cillamayor.
Las tres primeras plantas, actualmente judicializadas y pendientes de sentencia, contaron con el apoyo de los ayuntamientos de Barruelo, Brañosera y Aguilar. La nueva central afectaría a los municipios de Barruelo, Aguilar y Salinas de Pisuerga. La Mesa ha remitido a estos consistorios un modelo de alegaciones para que lo presenten ante el Servicio Territorial de Industria de Palencia y se opongan formalmente al proyecto.
En el escrito remitido a los alcaldes, la plataforma recuerda que los ayuntamientos tienen la potestad de denegar los permisos de obra imprescindibles para la ejecución de la planta. Asimismo, subraya que las juntas vecinales afectadas, como propietarias de los terrenos, pueden negar su autorización, una posibilidad que, según señalan, fue reconocida por el Consejero de Medio Ambiente a la Asociación Ecologista La Braña en una reunión celebrada en Valladolid el pasado día 3.
La Mesa advierte de que, si no se adoptan estas medidas, los 19 colectivos y juntas vecinales que la integran judicializarán también esta nueva central, como ya han hecho con las tres anteriores, y exigirán responsabilidades a las administraciones que la permitan. A esta oposición se han sumado organizaciones como Ecologistas en Acción, ARCA y la propia Asociación Ecologista La Braña.
Los integrantes de la Mesa insisten en que la Montaña Palentina no puede convertirse en “un vertedero industrial” para generar una energía que consideran innecesaria, al recordar que en España se consume solo una cuarta parte de la energía instalada: “No es necesario ni un kilovatio más”, concluyen.



