El refectorio del monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo congrega desde hoy a setenta expertos, estudiantes y aficionados al arte románico. Son los participantes en el Seminario de Historia del Monacato, que alcanza su cuadragésima edición, dedicado, en esta ocasión, a mostrar cómo la escritura fue utilizada en la Edad Media por las comunidades monásticas en la construcción de una memoria interesada de su historia o de la de sus bienhechores.
Organizado por la Fundación Santa María la Real, el programa de este año abarca ocho ponencias y dos visitas guiadas. “Nuestro objetivo es mostrar cómo un instrumento, como el de la escritura, en buena medida, monopolio en la Edad Media de las comunidades monásticas, es utilizado por éstas desde el núcleo intelectual que constituye su scriptorium para muy diversos objetivos”, apunta los profesores Ramón Teja y José Ángel García de Cortázar, codirectores del seminario.
Así a través de las conferencias y visitas, los participantes podrán entender mejor cómo la escritura, tenía una triple función. Por un lado, explican los directores, “la pura reflexión sobre su condición monacal y su forma de entender el espacio que la cobija”, por otro, “la copia y producción de textos que inspiren la realización de sus obras escultóricas y pictóricas”. Pero, sin duda, su uso más provechoso para los monasterios, era “la construcción de una memoria interesada de su historia o de la de sus bienhechores”.
Dicha memoria puede partir del texto escrito en un pergamino para convertirse después en un verdadero archivo, el cartulario. También, como verá el alumnado del Seminario, podía proyectarse en una crónica, reflejarse en la materialidad de unos sepulcros historiados o en leyendas, que se enriquecen con el paso de los años, hasta que algunas de ellas se transforman en literatura.
“Todo ello siempre bajo el signo de una búsqueda de fieles a los que adoctrinar o de los que esperar su donación o su limosna”, concluyen los directores del Seminario. Las jornadas se cerrarán el jueves, 30 de julio. Además de las ocho ponencias, los participantes podrán recorrer el monasterio de Santa María la Real en Aguilar de Campoo y también visitarán el monasterio de Palacios de Benaver, la Cartuja de Miraflores y la ermita de Nuestra Señora del Valle en Monasterio de Rodilla, en la provincia de Burgos.





