Charlas, patrimonio, historia, música, juegos tradicionales, observación del cielo y convivencia han convertido el mes de agosto en una gran celebración colectiva, reafirmando la capacidad del pueblo para acoger, compartir y hacer comunidad.
Villanueva de Henares ha vivido un mes de agosto especialmente intenso, participativo y lleno de vida. Más de medio millar de personas han tomado parte en las diferentes actividades organizadas a lo largo del programa «Agosto de la Historia al Cielo» por la Asociación Peña Hincada, de reciente creación. Ha sido una propuesta que ha unido divulgación, patrimonio, memoria, tradición, naturaleza y convivencia.
La respuesta del público ha sido extraordinaria. Vecinos, familiares, personas procedentes de Aguilar y visitantes han llenado las distintas convocatorias, demostrando que Villanueva de Henares sigue siendo un lugar de encuentro y un pueblo abierto y acogedor para quienes llegan a conocerlo y compartir su historia.
Uno de los pilares del programa han sido las charlas, que han contado con ponentes de gran calidad. Cristina Párbole acercó a los asistentes al románico de nuestro entorno y a la historia de la iglesia de San Martín, ayudando a descubrir que el patrimonio no solo se encuentra en la piedra, sino también en las personas, los pueblos y el territorio que les da vida. La jornada terminó, además, con un momento de convivencia alrededor de una mesa, endulzado con las orejuelas elaboradas por Concha para compartir.
La memoria de Villanueva también tuvo un lugar destacado de la mano de Wifredo Román, cuya ponencia sobre el frente de la Guerra Civil despertó un enorme interés y reunió a numerosas personas en la Casa Concejo. Fue una tarde de aprendizaje, memoria y emoción, especialmente por el homenaje a quienes vivieron aquellos difíciles años y por el testimonio compartido por nuestros mayores. Una vez más, terminamos la actividad con unos dulces que cocinó y trajo la familia de Iván.
El ciclo se completó con Paloma Jimena, que llevó a los asistentes en un recorrido desde la prehistoria hasta la Alta Edad Media para descubrir lo que la piedra y nuestras montañas todavía esconden. Su charla, seguida por más de medio centenar de personas, confirmó una vez más el interés que despierta la historia de nuestro territorio y la importancia de contar con voces capaces de acercarla de forma amena y divulgativa.
Pero agosto ha sido mucho más que charlas. Villanueva se convirtió también en un punto privilegiado para contemplar el eclipse, disfrutar de juegos tradicionales, música popular, instrumentos y campanas, y continuar la noche bajo el cielo de las perseidas. Naturaleza, tradición, risas y hospitalidad se dieron la mano en una jornada que hizo del pueblo un verdadero lugar de encuentro.
Todas estas actividades han tenido un denominador común: hacer pueblo. No solo asistir a una charla o participar en una actividad, sino encontrarse, conversar, recordar, aprender juntos y compartir unos dulces al finalizar las charlas. Porque también, en estos momentos, se construye comunidad, se estrechan vínculos y se da
la bienvenida a quienes nos visitan.
El éxito de este agosto demuestra que Villanueva de Henares está vivo, que su historia interesa y que la participación y la colaboración siguen siendo una de sus mayores fortalezas. Más de medio millar de asistentes han contribuido a convertir cada propuesta en algo más que una actividad: en una ocasión para encontrarnos y seguir
construyendo pueblo.
Desde la organización cultural PEÑAHINCADA, se agradece la participación de todos los vecinos, visitantes, colaboradores y ponentes, así como el apoyo del Ayuntamiento de Aguilar de Campoo, la Agrupación Comarcal de Desarrollo Montaña Palentina, a Juan Fuente Garrido y a todas aquellas personas que han colaborado con la Asociación Peña Hincada para hacer posible estas actividades.



