Un grupo de al menos 15 familias de distintas localidades de la comarca palentina y del entorno de Reinosa, se ha visto afectado por la situación derivada del concurso de acreedores de Amelia Delgado (Muebles Barruelo), y reclama transparencia sobre las cantidades que, según manifiestan, entregaron por adelantado para la realización de obras y reformas en sus viviendas.
Los afectados, según una nota de prensa remitida a Radio Aguilar por parte de la abogada que representa a algunas familias, sostienen que en algunos casos las obras no han comenzado y, en otros, no han llegado a finalizarse, pese a que habían realizado pagos anticipados. Entre las localidades de procedencia de las familias figuran Aguilar de Campoo, Canduela, Cozuelos, Pozancos, Barruelo de Santullán y Reinosa, entre otras.
Las familias han expresado su preocupación por la posibilidad de no recuperar las cantidades abonadas ni poder completar los proyectos para los que contrataron los servicios. Asimismo, consideran que las deudas contraídas con los afectados no estarían recogidas en su totalidad en el procedimiento concursal y reclaman que se incorpore al mismo toda la información relativa a la actividad desarrollada.
Según explican, algunas de las personas afectadas ya han presentado denuncias con el objetivo de que se determine qué ocurrió con las cantidades entregadas como anticipos y si existe alguna responsabilidad. Estas familias confiaron en esta empresa “para construir o reformar sus viviendas y adelantaron cantidades de dinero, en muchos casos importantes, a cuenta de unas obras que no se han terminado o que ni siquiera han empezado. Hoy no saben si podrán recuperar ese dinero ni ver acabados los proyectos que tanto esfuerzo les costó poner en marcha”.
Los afectados también señalan que el plan de viabilidad del concurso no incluiría a las familias perjudicadas, por lo que recomiendan a otras personas que pudieran encontrarse en una situación similar que se personen en el procedimiento concursal y conserven contratos, presupuestos, justificantes de pago, recibos y comunicaciones mantenidas con la empresa.
“No buscamos otra cosa que la verdad y poder recuperar lo que es nuestro. Detrás de cada euro adelantado hay una familia que ha puesto sus ahorros y su ilusión”, señala uno de los afectados.
Reclaman, por último, que se esclarezca el alcance de las deudas y el destino de las cantidades abonadas, y hacen un llamamiento a otras personas que pudieran encontrarse en circunstancias similares para que busquen asesoramiento jurídico y ejerzan las acciones que consideren oportunas.





