La Junta ha decidido cerrar, de forma cautelar, un restaurante ubicado en la Montaña Palentina que está siendo investigado por un brote de gastroenteritis. La Institución Regional ha alegado “falta de colaboración” y “obstrucción a la labor inspectora de Sanidad” por parte de este establecimiento hostelero sobre el que se inició la inspección epidemiológica tal y como marca el protocolo de actuación.
La actuación se inició por parte del Servicio Territorial de Sanidad después de que 15 personas resultaran afectadas por la misma, la mitad de los cuales se habrían visto infectadas tras la celebración de una boda en este establecimiento de la provincia.
Desde el lunes, los inspectores del Servicio de Salud Públican se han personado “repetidamente” en el establecimiento “sin que se les haya permitido el acceso al mismo”, han recalcado fuentes de la Delegación de la Junta en Palencia, y han apuntado que la intención de Sanidad era proceder a la actuación “conforme marcan los protocolos de inspección”.
Asimismo, la Delegación Territorial ha hecho hincapié en que “inmediatamente” se tuvo conocimiento de la existencia de un brote de gastroenteritis en este negocio de restauración se procedió a inspeccionar el establecimiento, levantado acta de las condiciones de las instalaciones de cocina y comedor, indicando las normas a seguir por los manipuladores y, inciden, con la recogida de muestras testigo de todos los alimentos que pudieran servir para el análisis.