Impartido por la Fundación Santa María la Real, en su centro de atención a personas mayores y/o dependientes Tercera Actividad de Aguilar de Campoo, en Palencia, el programa registra unos índices de inserción laboral de en torno al 70%.
Financiada por la Junta de Castilla y León, la nueva edición se desarrollará entre los meses de abril y septiembre. Está dirigida a personas inscritas como demandantes de empleo y la participación está limitada a un máximo de nueve plazas.
La inscripción puede formalizarse hasta el 16 de marzo en las oficinas del servicio público de empleo de Aguilar de Campoo o escribiendo un correo electrónico a terceraactividad@santamarialareal.org
Quienes participen en el programa tendrán, desde el primer día, un contrato de formación a jornada completa con cotización en la Seguridad Social. Recibirán un salario mensual correspondiente al 100% del importe del salario mínimo interprofesional. “Muchas de las personas que han participado en anteriores ediciones han conseguido un empleo en el sector”, señala Alejandro Serrano, director de Tercera Actividad Aguilar. “Más del 70% de las personas que formaron parte de las últimas ediciones están empleadas en residencias o brindando asistencia a domicilio”, concreta.
Experiencias positivas
De hecho, solo en Tercera Actividad, un 50% de la plantilla se ha formado a través de este ciclo oficial. Personas como Brenda Goye, Óscar Rengifo o María Herrera, que tras su paso por la acción formativa, son parte del equipo. Brenda, por ejemplo, cuenta que para ella ha supuesto “un antes y un después”. Aunque al principio tuvo ciertos miedos, le ha servido para trabajar con más calma y de un modo más organizado. Además, le ha ayudado a crecer profesional y, sobre todo, personalmente.
Óscar, por su parte, destaca otro aspecto esencial “poder trabajar con un amplio equipo de profesionales fisioterapeutas, médicos, auxiliares… de los que siempre puedes aprender”. María resume las claves del éxito del programa, “aprendes, pones en práctica, te ves en situación y, además, ganas un salario”.
Formación teórico-práctica
De hecho, la actividad formativa se desarrollará durante seis meses, de abril a septiembre, y abarca un completo plan de 900 horas que combina teoría y práctica. El programa se compone de cuatro módulos educativos: dos enfocados en aspectos psicosociales y de gestión, y otros dos centrados en higiene alimentaria y cuidados sanitarios. “Esto permite a los participantes aprender a proporcionar el cuidado más apropiado a las personas, al margen de su edad o grado de dependencia”, concreta el director de Tercera Actividad.
De esta manera, se adquieren habilidades para asistir a personas mayores o dependientes en diversas actividades diarias, como movilización, higiene y alimentación. También se capacita para mejorar la comunicación, brindar apoyo emocional, fomentar el ánimo y proporcionar compañía. Al finalizar el curso, las personas estarán formadas para identificar cualquier cambio relevante que requiera una atención más especializada.
Múltiples salidas profesionales
El certificado que les acredita como profesionales de la atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales les da acceso a trabajar en diferentes tipos de instituciones, ya sean residencias, centros de día u otras. Un sector en el que existe una gran demanda de empleo, especialmente para gerocultores capaces de ofrecer una atención personalizada, cercana y profesional.



