Asociaciones vecinales, pedanías y colectivos ecologistas del norte de la provincia de Palencia han iniciado una campaña de recogida de alegaciones contra el proyecto de una nueva explotación minera a cielo abierto en el municipio de Aguilar de Campoo. La iniciativa parte de la Mesa Eólica Montaña Palentina, que agrupa a 19 colectivos y entidades locales.
La cantera proyectada, denominada Alba, pretende instalarse en terrenos del término municipal aguilarense en un emplazamiento donde ya se planteó una iniciativa similar hace más de una década, que finalmente fue rechazada. Las pedanías de Nestar, Grijera y Menaza serían las más afectadas por la actividad extractiva, además de la propia localidad de Aguilar de Campoo y la pedanía de Villallano.
El proyecto contempla trasladar la materia prima extraída atravesando el núcleo de Aguilar para su tratamiento en instalaciones situadas en Villallano. De acuerdo con la información difundida por las organizaciones contrarias, la finalidad última sería incrementar la producción de la planta cementera que la empresa Cementos Alfa posee en la localidad cántabra de Mataporquera, con una previsión de aumento de 250.000 toneladas anuales.
El rechazo al proyecto ha sido manifestado por los 19 colectivos que integran la Mesa Eólica Montaña Palentina, por Ecologistas en Acción de Palencia, por las pedanías afectadas y también por el Ayuntamiento de Aguilar de Campoo, según el comunicado difundido por los organizadores de la campaña.
Las organizaciones ecologistas han elaborado un modelo de alegaciones que puede registrarse en las administraciones públicas hasta el viernes 20. El documento se está distribuyendo por las localidades cercanas y también puede presentarse a través de la plataforma telemática de registro público (reg.redsara.es).
Entre los argumentos recogidos en las alegaciones se mencionan el efecto acumulativo de las canteras ya existentes en la zona, el impacto de las explosiones y las emisiones de polvo, así como las posibles afecciones sobre la salud y los cultivos. También se advierte del aumento del tráfico pesado —que, según los cálculos recogidos en el documento, equivaldría al paso de un camión cada seis minutos—, del ruido y de los efectos sobre ríos, acuíferos y aguas subterráneas.
Las alegaciones también apuntan a posibles impactos en actividades como la caza y al riesgo de afección al patrimonio histórico, ya que una de las áreas previstas para la extracción podría afectar a una calzada romana y a un complejo defensivo de la Guerra Civil. Asimismo, los colectivos señalan posibles efectos económicos negativos para el municipio y daños en hábitats de interés comunitario.
Los grupos conservacionistas alertan de que la acumulación de proyectos energéticos y extractivos —entre plantas fotovoltaicas, parques eólicos, tendidos eléctricos, subestaciones, pistas y canteras— podría transformar la comarca en una “zona de sacrificio”. En este sentido, solicitan a las administraciones públicas que actúen con “coherencia y sentido común” en la planificación territorial y ambiental de la Montaña Palentina.



