Las autoridades de la zona, diputado, alcalde y presidentes de las juntas vecinales mencionadas acompañaron a la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén en la visita institucional que realizaba ayer para conocer las obras de ensanche y refuerzo de la PP-2223 entre Vega de Bur a Amayuelas de Ojeda recientemente terminada y que ha supuesto una inversión de 848.000 euros, efectuada por la institución provincial.
Con esta actuación, que ha supuesto la mejora de un tramo de 4,090 kilómetros, se completa el arreglo de la vía que, con una longitud de 17,56 kilómetros, ha sido ensanchada y arreglada por la Diputación en sucesivos años durante los últimos 15. En el año 2015, se ejecutó la obra de ensanche y refuerzo del firme entre las localidades de Quintanatello de Ojeda y Vega de Bur.
Esta carretera está incluida en el catálogo de carreteras de la Diputación de Palencia y la actuación que hoy ha visitado la presidenta de la Institución ha tenido como objetivo concluir la mejorar la vía para garantizar la seguridad de la circulación para los usuarios. La vía cruza las localidades de Olmos de Ojeda, Quintanatello de Ojeda, Vega de Bur, Pisón de Ojeda, Amayuelas de Ojeda, Colmenares y Dehesa de Montejo. En Quintanatello de Ojeda se cruza con otra carretera provincial, la PP-2233, que accede a otros tres pequeños núcleos de la zona.
Financiada con fondos propios de la Institución y enmarcada dentro del Plan de Carreteras IFS-2016 (Inversiones financieramente sostenibles), el tramo de carretera arreglado comienza en el cruce con la P-227 junto al casco urbano de Olmos de Ojeda y concluye en el cruce con la misma carretera con la P-227.
La plataforma con la que contaban la carretera en el tramo de actuación tenía una anchura variable entre 4 y 5 metros, y menos de 4 m. la anchura del firme lo que provocaba que el cruce de vehículos se realizara en condiciones de inseguridad, máxime cuando se trata de vehículos pesados o agrícolas. El estado del firme, además, era deficiente y precisaba de frecuentes actuaciones de bacheo para mantener la superficie de rodadura en mínimas condiciones de seguridad y comodidad para el tráfico. El drenaje necesitaba también un repaso en cuanto a la capacidad hidráulica existente, así como la señalización tanto horizontal como vertical.
La actuación ha conllevado el ensanche de la plataforma y refuerzo de la capacidad estructural del firme de la calzada para conseguir una sección de plataforma de 8 metros compuesta por una calzada pavimentada de 6,20 metros de anchura más dos arcenes laterales de 0,90 centímetros en cada margen. De esta manera, se garantiza el cruce de vehículos en condiciones de seguridad.
En cuanto a las obras de drenaje, se ha mantenido las que se estaban en buen estado de conservación construyendo las que han sido necesarias. Finalmente, se ha actualizado la señalización.