La Biblioteca Pública Municipal de Aguilar de Campoo cerró el ejercicio 2025 con un notable incremento en su actividad. Según la Memoria Estadística anual, durante el pasado año se prestaron un total de 12.173 documentos, lo que supone un 19,39% más que en 2024, cuando se registraron 10.196 préstamos.
A estos datos habría que sumar los préstamos realizados a través de la plataforma de libros electrónicos eBiblio, cuyos registros no han podido incorporarse al informe de este año. Desde la biblioteca se subraya que se trata de un servicio en clara progresión, por lo que el volumen total de préstamos sería aún mayor.
En contraste con el aumento general, el préstamo de documentos audiovisuales continúa su tendencia descendente, con una caída en torno al 55%. El informe atribuye este retroceso al impacto de los nuevos hábitos de consumo cultural de la ciudadanía.
Desde que comenzó el cómputo automatizado de préstamos el 1 de marzo de 2009, la biblioteca ha alcanzado un total acumulado de 171.854 documentos prestados.
Más de 47.800 visitantes en 2025
En cuanto a la afluencia, se estima que 47.853 personas visitaron la biblioteca durante 2025. El cálculo se realiza mediante una fórmula estadística facilitada por el Ministerio de Cultura, al no disponer el centro de contador automático. La cifra refleja, según el informe, la amplitud del horario —8,5 horas diarias de lunes a viernes en jornada de mañana y tarde— y el impulso de las actividades culturales desarrolladas a lo largo del año.
A 31 de diciembre de 2025, la biblioteca contaba con 4.586 socios, un 4,32% más que el año anterior. Durante el ejercicio se registraron 212 nuevas altas, ligeramente por debajo de las cifras de 2024 (−0,93%). Por perfiles, se mantiene la tendencia de mayor presencia femenina entre los usuarios mayores de 14 años (2.192 mujeres frente a 1.577 hombres) y también entre los menores (387 frente a 381).
De todos los socios, 940 fueron considerados “usuarios activos”, es decir, utilizaron al menos una vez el servicio de préstamo, lo que supone un incremento del 14,77% respecto a 2024.
Crece la colección y la actividad cultural
El fondo documental alcanzó los 31.406 documentos a cierre de año, un 8,55% más que en el ejercicio anterior. En 2025 se incorporaron 751 nuevos documentos, un 4,82% menos que en 2024. Las adquisiciones proceden tanto del Ayuntamiento como del Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas de Palencia y de donaciones particulares e institucionales.
La programación cultural experimentó un notable impulso, con 182 actividades realizadas: 163 organizadas por la propia biblioteca y 19 por otros colectivos.
En el ámbito tecnológico, la biblioteca dispone de 12 equipos informáticos para uso público, además de un escáner del programa CyL Digital y los equipos de gestión interna. No obstante, este año tampoco se han podido recabar los datos de uso del servicio wifi.
Impacto social y retorno económico
El Informe Estratégico presentado ante la Comisión de Cultura del Ayuntamiento el pasado 19 de febrero de 2026 destaca el impacto social del servicio en un municipio de 6.916 habitantes. Con 12.116 préstamos computados —sin incluir eBiblio, clubes de lectura ni préstamo en red— la ratio es de 1,75 préstamos por habitante.
El 13,6% de la población (940 personas) utilizó activamente el servicio, con una media de 12,89 préstamos por usuario al año, un dato que el informe interpreta como muestra de fidelización y consolidación de hábitos lectores.
Desde el punto de vista económico, estimando un coste medio de adquisición de 18 euros por documento, los préstamos realizados en 2025 suponen un ahorro potencial superior a 200.000 euros para las familias del municipio, lo que evidencia el retorno social de la inversión pública.
El documento estratégico apunta como principal línea de crecimiento la ampliación de la base de usuarios activos hasta el 18–20% de la población, mediante campañas de captación, refuerzo de programas de dinamización lectora, colaboración con centros educativos y asociaciones, y una mayor visibilidad institucional del servicio.
La memoria concluye que la biblioteca constituye “una infraestructura social de cohesión, igualdad de oportunidades y desarrollo comunitario”, con indicadores que reflejan un servicio sólido y con potencial de crecimiento.



