Efectivos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, pertenecientes al Subsector de Palencia, a través del G.I.A.T. (Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico), investigan a un vecino de Velilla del Río Carrión (Palencia), de 42 años, como presunto autor de un delito de desórdenes públicos.
En fechas pasadas, se recibió llamada telefónica en el teléfono de emergencia 062 de la Guardia Civil de Palencia, procedente de un número de teléfono móvil, en la que una persona informaba de un accidente en la localidad de Otero de Guardo, al haber atropellado a un perro con su vehículo, modelo Ford Escort, produciendo daños en el paragolpes, manifestando que esperaría en esa localidad hasta que llegara una Patrulla de la Guardia Civil.
Comunicado el hecho a la Central COTA del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Palencia, pasó el aviso del accidente al Equipo de Atestados de Herrera de Pisuerga, que inició el desplazamiento desde su base hasta la localidad de Otero de Guardo. Tras recorrer la localidad sin encontrar rastros del accidente descrito en la llamada, los Guardias Civiles preguntaron a varias personas que se encontraban en los bares de la localidad, sin que nadie supiese nada del referido accidente, tras lo que los agentes requirieron a la Central COTA que se pusiera en contacto con el alertante, para informarle que el Equipo de Atestados estaba en la localidad.
Personal de la Central COTA efectuó una llamada telefónica preguntando al alertante dónde se encontraba, contestando éste que todavía se encontraba allí con su coche, pero dicha comunicación se cortó repentinamente cuando se le indicó que también estaban allí los Guardias Civiles. Tras varios intentos de llamada el teléfono del alertante permaneció «apagado o fuera de cobertura».
El Equipo de Atestados permaneció en Otero de Guardo por espacio de 20 minutos sin que apareciera ninguna persona relacionada con el accidente, por lo que continuó su servicio, dirigiéndose a su base.
Por todo lo anterior y de las gestiones realizadas, se identificó a la persona que realizó la llamada telefónica. Tras contactar con el mismo, éste afirmó que el día de los hechos conducía un vehículo marca Citroen, a nombre de su madre y que por los supuestos daños sufridos lo había llevado a reparar a un taller de una localidad del norte de la provincia, que había arreglado el asunto con un ganadero del pueblo, propietario del perro, que había provocado el accidente.
Al comprobar que esta persona hablaba de dos vehículos distintos, se ordenó a efectivos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, pertenecientes al Subsector de Palencia, a través del G.I.A.T. (Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico), que se hicieran cargo del caso.
Tras la realización de las gestiones e investigaciones oportunas, así como de la recopilación de todas las pruebas existentes y estudio de las grabaciones aportadas, dieron como resultado que el comunicante pudiera haber incurrido en un delito de desórdenes públicos, al haberse activado un servicio de policía o asistencia con el aviso falso de un accidente de tráfico.
El investigado, obligó al Equipo de Atestados a realizar un desplazamiento desde Herrera de Pisuerga a Otero de Guardo, desatendiendo otras incidencias de servicio, cuando no existía motivo alguno para ello, al tratarse de un aviso malicioso, ignorándose el motivo de tal proceder.
Las correspondientes diligencias, fueron remitidas, en su día, al Juzgado de Instrucción de Cervera de Pisuerga.
Foto: Miguel Ángel García