El juzgado de lo Social nº 2 de Palencia ha dado la razón a Comisiones Obreras frente a Galletas Gullón y reconoce que “el derecho de las personas trabajadoras a la reducción y/o adaptación de la jornada laboral por motivos de conciliación de la vida familiar y laborales es hasta que el menor cumpla los 12 años de edad y solo motivos de organización de la empresa puede justificar la negación de este derecho”.
En la galletera las personas solicitantes y que tienen concedido la reducción y/o adaptación de la jornada laboral se ven en la obligación de renovarlo cada seis meses hasta que el menor cumpla los doce años; “en este caso que nos atañe y que desde Comisiones Obreras se ha llevado a juicio, la empresa anuncia a la persona trabajadora que a fecha de 1 de enero de 2025 finaliza el permiso -a pesar de que el menor no ha cumplido los 12 años-, y por tanto a partir de esa fecha, debía volver al trabajo a turnos, como había estado sucediendo hasta el momento en el que solicita su derecho de conciliación”.
En dicha sentencia se recoge que “no se aportan pruebas de causas organizativas ni productivas ni económicas que puedan justificar la decisión de la empresa; a pesar de que era el argumento esgrimido por parte de Galletas Gullón”; por tanto, el dictamen recoge que “la persona trabajadora puede seguir disfrutando del derecho de conciliación como hasta ahora y hasta que el menor cumpla los doce años”.
Desde Comisiones Obreras “nos felicitamos por la sentencia que protege el derecho de las personas trabajadoras a la conciliación de la vida familiar y laboral; al tiempo que deseamos que desde la dirección de la empresa galletera se respete y facilite que la plantilla pueda hacer uso de estas medidas y otras, atendiendo a que no hay motivos de organización que justifiquen la negativa a concederlas”.
Sobre este tema, el director Corporativo de Galletas Gullón, Paco Hevia, ha declarado lo siguiente: “En Galletas Gullón estamos de acuerdo con las reducciones de jornada y así lo hemos venido haciendo históricamente. Lo que creemos que es necesario es ajustar las peticiones con el funcionamiento de las fábricas y que sea compatible el derecho de unas personas con el de los demás”.
“En los últimos años hemos acumulado casi 100 peticiones de adaptación de jornada que dificultan la organización de la producción y estamos intentando con las personas de Gullón y el Comité de Empresa encontrar soluciones que nos permitan compatibilizar el derecho individual con la organización global del trabajo”.