Tras el I Congreso del Lobo celebrado en el Congreso de los Diputados el pasado mes de enero en el que intervinieron expertos en la materia, VOX Palencia ha querido llevar a los ganaderos de la Montaña Palentina su iniciativa para implantar un Plan Nacional del Lobo en el que se promueva su conservación a través del control cinegético.
El acto presentado por el Presidente de VOX Palencia, Matías Recio, ha contado con la intervención del teniente de alcalde de Aguilar, de Campoo Ramón Ortega, el nuevo portavoz de VOX y procurador por Palencia, David Hierro, José Antonio Palomo, procurador por Ávila y experto en la materia y Leticia Díaz, portavoz de VOX en el Parlamento de Cantabria.
Junto a un nutrido grupo de ganaderos de la zona norte de Palencia y Cantabria, asistieron también el procurador por Burgos, Ignacio Sicilia y la procuradora por Cantabria Natividad Pérez.
Tras establecer un intercambio de ideas con los asistentes, los representantes de VOX explicaron las diversas iniciativas que se han llevado a las cortes de Castilla y León para paliar los efectos negativos de la legislación aprobada por PP y PSOE en Europa plegándose a los dictados del ecologismo radical que tanto está perjudicando a nuestros ganaderos.
También se aludió a la Proposición No de Ley que VOX acaba de registrar este viernes en las Cortes para hacer compatible la convivencia del sector ganadero con una protección racional del lobo.
Entre dichas medidas destacan:
a. Un adecuado control cinegético capaz de garantizar mediante el diseño del mecanismo de control, la conservación de la especie y el necesario equilibrio entre el hombre y el lobo. Impulsar la exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres de Régimen de Protección Especial en todo el territorio nacional y estandarizar su tratamiento jurídico con la calificación de “especie cinegética”. Esta exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres de Régimen de Protección Especial implicará la derogación de la vigente “Estrategia para la gestión y conservación del lobo (Canis lupus) y su convivencia con las actividades del medio rural”.
b. Apoyar la futura modificación de la Directiva de Hábitats y, en su caso, exigir que permita la caza del lobo con fines de control poblacional allí donde esta especie se asiente, sea o no al norte del Duero. Ello con el fin de posibilitar la convivencia del lobo con la población rural.
c. Un censo nacional del lobo, elaborado y actualizado cada tres años por investigadores independientes, con detalle de las zonas en las que puede haber población de lobo y de aquellas otras que deben quedar excluidas.
d. La exigencia de una necesaria revisión del procedimiento administrativo actualmente previsto para las reclamaciones de los ganaderos que hayan sufrido ataques del lobo, con el objeto de conseguir agilizar su tramitación, lograr su simplificación y reducir la burocracia actual.
e. El desarrollo de una guía que comprenda las fórmulas de prevención frente a los ataques del lobo, incluyendo la creación por parte de la autoridad competente de zonas de exclusión del lobo en núcleos urbanos y periurbanos. También se establecerán unos únicos criterios nacionales de ayudas para la prevención de ataques del lobo que garanticen a todos los ganaderos una protección eficaz frente a sus ataques. Estas ayudas han de poder destinarse a establecer barreras de diferentes tipos (acústicas, físicas, luminosas, olfativas, perros de guardia o presencia de pastores).
f. El establecimiento de un sistema unificado de compensaciones que se ajuste a los perjuicios reales que sufren los ganaderos y que permita garantizar la igualdad independientemente de la parte del territorio nacional en la que se produzcan los ataques. Las indemnizaciones deben cubrir:
1º) Los costes por pérdida de res.
2º) El lucro cesante derivado de los ataques, considerando el estrés en los animales, la reducción de la productividad en las explotaciones y la pérdida de excelencia genética.
3º) El impacto negativo de los ataques del lobo en la capacidad reproductiva de las reses, así como los gastos veterinarios y sanitarios derivados de estas incidencias.
4º) El importe de las reses que mueran con posterioridad a los ataques del lobo, como consecuencia directa del mismo, independientemente del tiempo transcurrido. Asimismo, se considera fundamental autorizar a los ganaderos a conservar, mediante su transporte a un lugar seguro, las reses muertas por ataque de lobo hasta la llegada del agente medioambiental encargado de documentar los ataques.
Con esta jornada en Aguilar de Campoo, VOX «vuelve a mostrar su compromiso con ganaderos, afiliados y simpatizantes, pudiéndoles acercar de primera mano el trabajo realizado durante esta legislatura en las Cortes de Castilla y León, Congreso y Europa respecto a la problemática del lobo y, lo que es más importante, poder recoger de primera mano sus inquietudes y necesidades para poder seguir trabajando en la defensa de nuestro campo».