Una delegación de Brañosera, encabezada por su alcalde Jesús Mª Mediavilla ha participado en los actos conmemorativos del Fuero de Guarromán y en la inauguración de la Plaza de los Fueros de España, poniendo el broche final a tres años de celebraciones por el 1.200 aniversario del Fuero de Brañosera.
El encuentro ha unido simbólicamente dos momentos separados por casi mil años de historia y ha tenido como escenario destacado la visita al Patio de los Fueros de España, en la que Brañosera ocupa un lugar de especial relevancia.
La jornada incluyó una recepción en la Peña Flamenca y una ruta teatralizada sobre la llegada de los colonos a Sierra Morena en 1767 como consecuencia el Decreto de Nuevas Poblaciones de Carlos III, un documento de repoblación, como el de Brañosera del 824. La sorpresa llegó cuando dos vecinos de Guarromán, caracterizados como Munio Núñez y Argilo, recibieron a la delegación brañoserense.
Un emotivo cierre para un recorrido iniciado en 2024 con el Monumento al Municipalismo prologado por los Presidentes de los Parlamentos Autonómicos y el Vice Lendakary, continuado en 2025 con la visita de SS. MM. los Reyes de España y culminado ahora en Guarromán.
Doce siglos después, aquel desafío vuelve a estar de plena actualidad. La despoblación y la necesidad de recuperar habitantes, actividad económica y oportunidades para el medio rural constituyen hoy uno de los grandes retos de numerosos municipios españoles.
Uno de los momentos más significativos fue la visita a Quesos y Besos, quesería de Guarromán cuyo Olavidia fue elegido Mejor Queso del Mundo en los World Cheese Awards 2021, imponiéndose en una edición a la que concurrieron más de 4.000 quesos de más de 45 países.
Su historia representa especialmente bien el mensaje que une a ambos municipios: les recibía Silvia, Ingeniera Química que un buen día decidió abandonar su puesto ejecutivo en una importante multinacional del sector del electrodoméstico para, junto a su marido, regresar al medio rural, emprender desde él y demostrar que la excelencia y la innovación también pueden tener su origen en un pequeño pueblo.
La experiencia de esta empresa se convierte así en un ejemplo de lo que hoy significa repoblar. No se trata únicamente de recuperar habitantes, sino de crear oportunidades para que las personas puedan desarrollar en los pueblos un proyecto profesional y vital, generando actividad económica y contribuyendo a mantener vivas las comunidades rurales.
Si hace siglos los Fueros ayudaron a organizar comunidades y favorecer el asentamiento de población, hoy el gran reto consiste en generar las oportunidades necesarias para que nuestros pueblos vuelvan a ser lugares donde quedarse, regresar, emprender y construir un futuro.
Brañosera y Guarromán miran así a su historia no como un recuerdo del pasado, sino como una inspiración para afrontar uno de los grandes desafíos del presente: repoblar nuestros pueblos para garantizar su futuro.

