La Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal dedicada presuntamente a la explotación laboral de migrantes en un obrador de pan ubicado en Alar del Rey. En el marco de esta operación han sido liberadas dos víctimas y cuatro personas han sido detenidas en las localidades palentinas de Alar del Rey y Aguilar de Campoo, entre ellas los dos empresarios que regentaban el establecimiento.
La investigación se inició a raíz de la documentación y la información recabadas en una operación policial desarrollada el pasado mes de febrero en la provincia de Palencia. Las pesquisas permitieron a los agentes constatar la existencia de una organización vinculada a dos empresarios de nacionalidad española que regentaban un obrador de pan en Alar del Rey, donde presuntamente se explotaba laboralmente a los trabajadores.
Según la investigación, los empleados del obrador eran varones de nacionalidad marroquí que viajaban desde su país de origen y obtenían un contrato laboral a cambio de cantidades que podían alcanzar los 15.000 euros. Una vez incorporados a su puesto de trabajo, debían soportar jornadas laborales de hasta 12 horas diarias, de lunes a domingo, sin descanso ni vacaciones.
La operación desarrollada en Palencia ha permitido la liberación de dos víctimas y la detención de cuatro personas en Alar del Rey y Aguilar de Campoo.
Otra organización explotaba a mujeres nicaragüenses en Málaga
En una segunda operación desarrollada en la localidad malagueña de Almargen, la Policía Nacional ha desarticulado otra organización criminal dedicada presuntamente a la explotación laboral de mujeres de origen nicaragüense en el sector del cuidado de personas mayores.
La investigación se inició a partir de una información recibida el pasado mes de octubre en el Servicio de Atención a las Víctimas de Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional. Los agentes, con la colaboración del Ayuntamiento y la Policía Local de Almargen y de las autoridades policiales nicaragüenses a través de INTERPOL, pudieron reconstruir el recorrido de las víctimas desde su captación en Nicaragua hasta su incorporación al mercado laboral español.
Según la investigación, una de las principales investigadas contactaba con las víctimas y les ofrecía un empleo en España como internas para el cuidado de personas mayores dependientes. Sin embargo, una vez que llegaban al país, las condiciones laborales no se correspondían con las ofertadas. Las mujeres debían permanecer disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana, a cambio de un salario precario y sin contrato, alta en la Seguridad Social, festivos ni vacaciones.
Los investigadores determinaron que una agencia de viajes ubicada en Managua (Nicaragua) servía presuntamente como tapadera de la organización. En ese lugar, las víctimas eran aleccionadas para superar los controles fronterizos y recibían la documentación y el dinero necesarios para entrar en España.
La organización estaría liderada por una mujer de nacionalidad nicaragüense y su pareja, de nacionalidad española, quienes contaban además con el apoyo de familiares y colaboradores. Una vez en España, las víctimas eran trasladadas a un domicilio de Almargen, propiedad de uno de los principales investigados, donde realizaban tareas de limpieza sin remuneración hasta que se les encontraba un empleo como internas. Durante ese periodo debían pagar 200 euros diarios en concepto de alojamiento.
Cuando algunas víctimas conocían las condiciones laborales a las que iban a estar sometidas y decidían abandonar el trabajo, se encontraban con que no disponían de billete de vuelta a su país y, además, se les exigía el pago de una deuda de 5.000 euros, que debían abonar en mensualidades de 350 euros. Si finalmente abandonaban el empleo, la cantidad se incrementaba en otros 100 euros como penalización.
En esta operación se han practicado dos entradas y registros en Almargen y se han realizado siete detenciones.
Once detenidos en las dos operaciones
Entre las dos operaciones desarrolladas en Palencia y Málaga, la Policía Nacional ha detenido a un total de 11 personas. Dos de ellas han ingresado en prisión provisional. Asimismo, se han liberado dos víctimas y se ha identificado a otras 11 personas.
Según los datos del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, en 2025 la trata con fines de explotación laboral superó por primera vez en número de víctimas a la trata con finalidad sexual, con 390 y 374 víctimas, respectivamente. En ese mismo periodo, la Policía Nacional liberó a 67 víctimas de trata laboral y a 470 personas consideradas víctimas de explotación laboral.
La Policía Nacional detuvo durante 2025 a 265 personas como presuntas autoras de delitos relacionados con la trata y la explotación laboral: 60 por trata laboral y 205 por explotación laboral.
Las unidades UCRIF, especializadas en la lucha contra la trata de seres humanos, cumplen 25 años de trabajo en la prevención e investigación de este tipo de delitos y en la identificación de víctimas.
La Policía Nacional dispone de la línea telefónica 900 105 090 y del correo electrónico trata@policia.es para facilitar la colaboración ciudadana y la denuncia anónima y confidencial de este tipo de delitos.




