En el marco del Festival de Cine Rural y de Montaña, Cervera de Pisuerga acoge una nueva edición del Taller de Iniciación al Cortometraje, una actividad que este año vuelve a poner el foco en la memoria local y la creación colectiva. Tras el éxito de la pasada convocatoria, el taller repite su apuesta por la figura de Piedad Isla como eje central y fuente de inspiración para la realización de un cortometraje.
El taller, que se desarrolla en la localidad cerverana contando con la Sala Fundos como sede oficial del festival, cuenta en esta edición con la participación de diez alumnos. Los asistentes reciben una formación integral que abarca desde la escritura del guion hasta el rodaje y las nociones de montaje, explorando el lenguaje cinematográfico a través del legado de Piedad Isla, pionera que documentó de forma única la vida y el paisaje de esta comarca.
Las sesiones cuentan con la guía de Isabel Medarde y Rodolfo Herrero, profesionales del sector que acompañan a los participantes en el proceso técnico y creativo. El objetivo es que los alumnos no solo aprendan a manejar una cámara, sino que utilicen el cine como una herramienta para rescatar y poner en valor la identidad rural, siguiendo la estela de la homenajeada.
«Nuestra intención es que los participantes pierdan el miedo a la cámara y entiendan que su mirada local tiene un valor narrativo incalculable. Trabajar por segundo año sobre la figura de Piedad Isla nos permite conectar el pasado documental de la zona con las nuevas formas de narrar de los vecinos», explicaron los responsables del taller.
Con esta iniciativa, Cervera de Pisuerga refuerza su apuesta por el aprendizaje activo y la cultura de proximidad, consolidando un proyecto que une la formación técnica con el homenaje permanente a una de sus figuras culturales más queridas.





