La presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén, acompañada de la diputada de Juventud, Patricia Pérez y el diputado de zona, Adolfo Palacios, se desplazaba hasta la localidad de Saldaña, para acompañar a los alumnos y responsables del IES Condes de Saldaña en una acción relacionada con la educación ambiental, a través de la colaboración de los Servicios de Infraestructuras Urbanas y Ambientales y el Servicio de Juventud denominada “Rumbo hacia un consumo sostenible”.
Una campaña de sensibilización, que cumple la tercera edición, y que va dirigida al alumnado de Educación Secundaria de la provincia, con el objetivo de visibilizar el impacto que el consumo rápido y el uso intensivo de dispositivos digitales generan sobre los recursos naturales y el bienestar social.
La campaña cuenta de nuevo con la participación de la palentina Clara Tomé, experta en derecho ambiental, comunicadora y activista, modelo, además de Embajadora del Pacto por el Clima por la ONU, quien acercará estas problemáticas al público joven desde una perspectiva cercana y dinámica. Su trayectoria académica y profesional está profundamente vinculada a la defensa del agua como un derecho fundamental. Su tesis de final de máster, galardonada con matrícula de honor, se centró en el derecho humano al agua, lo que la llevó a participar como ponente en la Conferencia de la ONU sobre el Agua y a colaborar en campañas internacionales de concienciación sobre el uso sostenible de este recurso. Es también fundadora de Eco Next Gen, un programa educativo dirigido a las nuevas generaciones que busca no solo concienciar sobre la crisis climática, sino empoderar a los jóvenes para convertirse en agentes de cambio real.
Un modelo de consumo insostenible. El fácil acceso a productos de bajo coste y rápida adquisición está generando una dinámica de consumo impulsivo que afecta tanto al medio ambiente como a la salud social y emocional de los jóvenes. Este modelo fomenta una cultura basada en la inmediatez y el “usar y tirar”, con consecuencias como la sobreexplotación de recursos, el aumento de residuos y la generación de desigualdades laborales a nivel global.
En el ámbito de la moda rápida, se estima que cada año se producen entre 80.000 y 150.000 millones de prendas en el mundo. En España, cada persona genera más de 20 kilos de residuos textiles anuales y adquiere una media de 34 prendas al año. Además, el 73% de la ropa termina en vertederos o incinerada, contribuyendo a graves problemas ambientales como la contaminación por microplásticos o la acumulación de residuos en ecosistemas vulnerables.
Por otro lado, el uso de dispositivos digitales también conlleva un elevado impacto ambiental. La fabricación de un smartphone requiere aproximadamente 44,4 kg de recursos naturales, incluyendo minerales cuya extracción provoca deforestación, contaminación y pérdida de biodiversidad.
“Palencia tiene tela”: hacia una economía circular. En este contexto, la Diputación impulsa la campaña “Palencia tiene tela”, que incluye la implantación de una red de 110 contenedores para la recogida de ropa, calzado y textil en toda la provincia. Este servicio permitirá dar una segunda vida a las prendas, fomentando la reutilización y reduciendo residuos.
La iniciativa está financiada por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Objetivos y desarrollo de la actividad. La campaña busca generar un cambio real en la percepción de los jóvenes, promoviendo la reflexión sobre sus hábitos de consumo y fomentando la adopción de prácticas más sostenibles tanto a nivel individual como colectivo. Está dirigida a estudiantes de entre 14 y 18 años y se desarrollará en una decena de centros educativos, mediante sesiones de 50 minutos.
El programa incluye una charla participativa con sesiones dinámicas y un taller colectivo, una experiencia práctica en tres estaciones: taller de costura y reparación, taller de customización creativa y mercadillo de intercambio de ropa. Cada participante recibirá un “Pasaporte Eco Next-Gen” que se irá completando durante el recorrido, incentivando la participación activa y el aprendizaje experiencial.
Con esta iniciativa, la Diputación de Palencia refuerza su compromiso con la sostenibilidad y la educación ambiental, apostando por una juventud consciente, crítica y activa en la construcción de un futuro más sostenible.




