La carretera N-611 permanece cortada al tráfico en ambos sentidos en las inmediaciones de Aguilar de Campoo debido al riesgo de hundimiento detectado en una obra de drenaje situada bajo la calzada. Como novedad, desde hoy se permite únicamente el paso de vehículos agrícolas, mientras que el resto de vehículos no pueden circular por este tramo.
El problema se localiza entre los puntos kilométricos 104,600 y 106,300, en el tramo comprendido entre el enlace 100 de la A-67 y el acceso a Aguilar de Campoo por la N-611a. La incidencia afecta a la obra de drenaje transversal del arroyo de Cazarón, donde una inspección detectó el riesgo de hundimiento de algunas de las piezas que forman el dintel del pórtico.
Tras el cierre preventivo inicial, la circulación de vehículos ligeros llegó a quedar habilitada, pero la situación vuelve a restringirse ahora. La N-611 queda así cerrada en ambos sentidos para el tráfico general, con la excepción de los vehículos agrícolas.
Como actuación de emergencia, se han colocado unas chapas en la zona conflictiva, una solución provisional destinada a permitir el paso de los vehículos autorizados mientras se acomete la reparación definitiva de la infraestructura.
Desde el Ministerio de Transportes se había establecido inicialmente el cierre preventivo ante el riesgo que presentaba la estructura y se contemplaba la instalación de apeos provisionales para garantizar su estabilidad. La solución definitiva pasa por la reparación o sustitución de la estructura afectada.
Mientras se mantenga la restricción, los conductores deberán utilizar los itinerarios alternativos establecidos para acceder a Aguilar de Campoo, a través de la N-627 y del enlace 103 de la A-67.
La medida adoptada con las chapas tiene carácter de urgencia y provisional y se mantendrá hasta que puedan ejecutarse los trabajos necesarios para solucionar definitivamente el problema de la obra de drenaje.






