El IV Festival de Cine Rural y de Montaña de Cervera de Pisuerga ha cerrado su edición de 2026 con una gran acogida de público, reuniendo a algo más de mil personas entre proyecciones, actividades paralelas, encuentros, rutas y jornadas vinculadas al cine, la naturaleza y el medio rural.
El certamen, organizado en la Montaña Palentina, continúa consolidándose como uno de los encuentros culturales más singulares del norte de Castilla y León, apostando por un cine conectado con el territorio, la memoria, la montaña y las historias humanas.
El Premio Cervaria al Mejor Cortometraje fue para ‘RAXNAQUIL K’ASLEMAL: PLENITUD DE LA VIDA’, de la directora Anna Pla – Narbona León. El jurado destacó “la humanidad de la propuesta y su capacidad para emocionar al espectador mediante el vínculo entre las mujeres y la naturaleza”.
El Premio Cervaria Piedad Isla a la Mejor Fotografía recayó en Jesús Moreno Alonso por el cortometraje ‘AGOSTO CANSUTO’, valorando especialmente “la potencia narrativa de su fotografía en blanco y negro y su capacidad para sostener visualmente el relato”.
El Premio Cervaria a Mejor Director fue para Igor García Piñas por ‘ZEZENA ETA UMEA’, mientras que el galardón a Mejor Dirección volvió a reconocer el trabajo de Anna Pla – Narbona León por la sensibilidad visual y narrativa de la obra ganadora.
Asimismo, el Premio Cervaria al Mejor Cortometraje de Castilla y León distinguió a ‘TACHO’, del director Rubén Seca, por “su manera envolvente y auténtica de retratar la vida rural y el relevo generacional”.
El festival rindió homenaje además al productor José Carmona, que recibió el Galardón Cervaria 2026 en reconocimiento a una trayectoria vinculada a algunas de las producciones más destacadas del cine español contemporáneo.

Uno de los momentos más especiales de esta edición fue la jornada dedicada al montañismo inclusivo y la accesibilidad en la naturaleza, impulsada junto a entidades y colectivos sociales, combinando cine, diálogo y una ruta accesible en plena Montaña Palentina. La actividad sirvió para reivindicar una montaña más compartida, abierta y humana.
Con esta cuarta edición, el Festival de Cine Rural y de Montaña reafirma su apuesta por convertir a Cervera de Pisuerga en un punto de encuentro entre cultura, territorio, naturaleza y creación audiovisual.




